RESIDENCIAL

Lo que viene para este año

Qué se puede esperar para lo que resta del año con un mercado confuso con signos de precios amesetados, demanda estabilizada y costos que no paran de subir.

Lo que viene para este año

Las cifras de compraventas de inicio del año mostraron que se dejó de crecer como venía ocurriendo los últimos dos años, tiempos en que mes a mes las cantidades mejoraban con respecto al periodo anterior, pero 2026 comenzó con cierto freno “inexplicable” ya que el mercado inmobiliario argentino resulta hoy muy atractivo, con valores que están en un mínimo si se analizan históricamente y se tienen en cuenta los actuales costos de producción de un metro cuadrado.

Por otro lado las alzas de precios también se apaciguaron mostrando números de crecimiento mucho más reducidas de las que se venían viendo en 2024 e inicios del 2025. En este caso se podría hablar ya de un “amesetamiento” de valores sobre todo en estos últimos 6 meses.

La gran pregunta es: porqué ocurre esto? Y la verdad es que no hay una explicación clara ni única, es verdad que el crédito venía bien en 2025 y cerrando el año se apaciguo por suba de tasas, pero no debería ser la única explicación a la caída de ventas ya que como mucho impulsaba el 20% de estas y hoy lo sigue haciéndo en un 10-12% del total de las operaciones. Por otro lado la propiedad es muy atractiva por valores históricos, potencial de revalorización y su atractivo para la renta por alquileres; y además sabemos que la necesidad de vivienda es infinita en nuestro país y cada día crece aún más por nacimientos e inmigración.

Si hablamos de costos en dólares es cierto que están desbocados, pero no deberían impactar en la demanda ni en los precios, todo lo contrario, costos altos indican claramente que el mercado está en subasta. En este caso sí conviven con esta problemática desarrolladores y constructores y para eso la única respuesta es la cotización del dólar.

Y entonces qué ocurre? La guerra? Los ruidos políticos? La inflación?

Esta semana un analista afirmaba “el dólar se derrite” en el mundo, y esa debería de ser otra causa más para incentivar la compra de activos, pero en argentina nunca hay una explicación clara, cada ciclo de la economía es distinto al anterior y por más datos que analicemos nos cuesta entender qué es lo que ocurre y menos lo que podría pasar en el corto y mediano plazo debido a nuestra rebuscada psicología.

Si analizamos el reporte que distribuyó esta semana Mercado Libre sobre las búsquedas de propiedades en su portal queda más que claro que el mapa inmobiliario argentino está cambiando a partir de una fuerte descentralización y la penetración que día a día nos muestra la tecnología en el ámbito laboral, esto sí es un dato concreto y anecdótico pero para tener en cuenta:


donde buscan propiedades los argentinos



En CABA aparecen barrios como Devoto y Belgrano con las mayores búsquedas, en GBA Norte localidades anexas al nuevo “epicentro inmobiliario” que otrora supo tener la zona Norte de CABA, como Vicente Lopez o San Isidro, apareciendo fuerte Pilar y Escobar. Zona Sur con La Plata o Quilmes, pero en reporte reciente había aparecido ya Canning también. En el Oeste lidera La Matanza obviamente debido a su meca Ramos Mejia.

La paradoja es que todo estaría dado para que el sector tenga un 2026 muy bueno con ventas activas y valores que deberían crecer, pero la realidad nos indica que a veces en nuestro país la ortodoxia no se cumple y casi siempre el Real Estate argentino desafía la reglas de la economía.