Una realidad no tan real, o difícil de alcanzar nos llega por medio de lo que consumimos constantemente: TV, cine, Internet u otros medios; de alguna manera nos muestran un “estilo de vida” fantástico al que muchos aspiramos llegar. Un claro ejemplo es lo que nos ocurre con los automóviles; así como queremos consumir ciertas marcas de autos muy bien posicionadas mediante excelentes estrategias de marketing queremos además ser propietarios de residencias similares a las que habitan las grandes estrellas de Hollywood, o vivir dentro de barrios que lindan con lo perfecto al mejor estilo de
The Truman Show.

PARA APRENDER: The Truman Show mostraba una estética que seguramente atraería demanda ávida al consumo
Permanentemente hablamos de
demanda inmobiliaria, pero lo realmente concreto es que el constante cambio en nuestros estilos de vida hace que esta demanda inmobiliaria tienda a ser cada vez más difícil de parametrizar ya que la nueva dinámica del mercado hace que esta sea alimentada constantemente con nuevos standares a los que llegar.
Para que se cumpla el nuevo axioma de “demanda creciente” los productos ofrecidos deben ser de alguna manera superiores en calidad o por lo menos diferentes a los que consumimos en la actualidad. La industria automotriz nos muestra como se puede lograr mayor rotación para un nuevo producto en base a cambios no tan importantes planteados en nuevos modelos: mucho diseño, concepts cars, marketing y adecuada comunicación logran que cada vez
se achiquen más los ciclos de rotación para el producto que ya todos conocemos. Cada vez nos conformamos menos tiempo con nuestro nuevo automóvil, y lo mismo ocurre con el reloj pulsera…
Mucho nos queda por aprender aún a los que interactuamos en este sector, pero no podemos desaprovechar e ignorar el hecho de que hoy quien tiene cierto poder adquisitivo se convierte en
potencial consumidor de productos inmobiliarios innovadores.
Este nuevo paradigma beneficia además a los estratos sociales más bajos o de menor poder adquisitivo, ya que en economías con faltantes de viviendas, estos déficits se pueden de alguna manera cubrir con las viviendas que son aún habitables pero que ya no cumplen con los nuevos cánones que impone la moda.
Atrás quedaron los tiempos en que una familia se mudaba sólo una o dos veces en su ciclo de vida, hoy conocemos constantemente nuevos elementos que incentivan a que la demanda tradicional de inmuebles se reconvierta en una demanda mucho más dinámica a partir de los nuevos ofrecimientos de los emprendedores: jacuzzis, lofts, piscinas, vigilancia, lujo, tecnología, nuevos barrios, etc… son sólo algunas de las excusas que de alguna manera hacen que cada vez estemos menos tiempo conformes con nuestro actual habitat; y debemos saber aprovechar esto.
Como podemos hacer para aprovecharlo? Los vendedores de automóviles están muy acostumbrados a lanzar autos que aún no existen y medir el interés de sus usuarios a partir de maquetas por ejemplo…

Maquetas para chequear el verdadero interés del potencial comprador de autos con anticipación
Por suerte queda aún mucho por explorar, los elementos que no se pueden cuantificar hacen que nos debamos comprometer cada vez más en estudiar un mercado inmobiliario que se mueve al ritmo de factores psicológicos, sociales, expectativas de vida e ilusiones.
Las abuelas dicen
“ser y no parecer”, pero debemos reconocer que hoy la demanda piensa también en
“parecer". Cuando aprendamos a incluir todos los niveles de "realidad" en los que se mueven los individuos y los grupos habremos comenzado a transitar una Industria del Real Estate casi sin límites.
© ReporteInmobiliario.com, 2003-2006, Lunes 19 de Junio de 2006.
.