Para analizar la posible evolución de los precios de la tierra rural en el corto plazo, es necesario entonces interpretar el probable desenvolvimiento de los factores que se conjugaron para llegar a los actuales valores.
La falta de inversiones alternativas que registró Argentina entre el 2002 y 2004 es sin dudas un elemento que jugó positivamente en el mercado de la tierra rural.- Pero esta condición se revirtió a partir del último trimestre del 2004; solo basta analizar el auge de sectores como la construcción o el turismo, el “aire” que está tomando el mercado interno con incremento generalizado de la demanda y la inversión financiera que están tomando color en el año en curso.
No hay que perder de vista además, que la inversión en tierras productivas es considerada como de “bajo riesgo” al estar un gran porcentaje del capital de la empresa inmovilizado en el recurso “tierra”.- La falta de alternativas llevó a inversores tradicionalmente ajenos al sector a convertirse en agricultores y ganaderos.
Pero las nuevas propuestas en otros sectores, si bien no permiten prever una estampida generalizada de esos nuevos campesinos, sí llevan a suponer que su participación en la demanda de tierras será más limitada.
Por otra parte, el incremento registrado en los últimos años permitirá retirarse a aquellos que ingresaron al sector en los inicios de este siglo XXI, no solo con una buena rentabilidad obtenida sino además con un importante incremento del capital inmovilizado originalmente.
En lo relativo a factores propios, es para considerar que no se vislumbra un incremento en los precios internacionales de los granos, ni una posición más favorable en la carga impositiva sobre el sector.- Los intentos de regular el precio de la hacienda con medidas que entorpecen el comercio internacional, tampoco juegan a favor para tentar al capital a ingresar en la producción agropecuaria.
Como elementos que juegan a favor del aumento en el valor de la tierra, se puede citar el bajo nivel de endeudamiento que registra el sector y la poca propensión a los cambios del productor agropecuario tradicional.- Pero creo que esto no alcanza.
Por lo expresado es previsible un año de calma en el mercado inmobiliario rural.- Con un paulatino incremento de la oferta, con una demanda selectiva y limitada, con valores estables y tendiendo a la baja pero sin sacudones importantes que alteren los nervios de sus partícipes.

Ing. Agr. Enrique Cortelletti
ex Presidente UNIÓN PANAMERICANA DE ASOC. DE VALUACION
ex Presidente INSTITUTO ARGENTINO DE TASACIONES
cortelletti@fibertel.com.ar
© ReporteInmobiliario.com, 2003-2006, Lunes 1 de Mayo de 2006.
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