El interés del turista en la industria vitivinícola hace que surga un nuevo producto inmobiliario en Mendoza: las “bodegas botique”.
El turismo del vino ha incorporado recientemente una nueva modalidad por demás atrayente, alojarse en bodegas.
Casonas restauradas que datan del siglo XlX, cocina de excelente nivel y estadías en el corazón de la viña, son los pilares de esta nueva tendencia. Posadas rodeadas de viñedos y olivos, montañas circundantes, olores a maderas y frutas, y un sol que penetra la piel e invita a descansar en armoniosos jardines.

Atención personalizada, cuidada en cada detalle, servicios gastronómicos de excelencia, habitaciones amplias y confortables son sólo algunos de los pilares de esta nueva modalidad de hospedaje.
El objetivo primordial es trascender la idiosincrasia tradicional de visitas a las bodegas e involucrar al huésped de lleno en el proceso del vino.
Con esta novedosa modalidad se apuesta a ofrecer como valor agregado al alojamiento, pequeños centros de negocios dentro del mismo establecimiento, en un ambiente distendido y desde el corazón mismo de la viña.
Sin dudas, el vino mendocino no tendría la calidad constitutiva que posee si no fuera por las condiciones edáficas en el que se desarrolla. Y en el caso de las casonas ofrecidas hoy para estos usos el marco geográfico tampoco escapa a su esencia.
En estas tierras, los Andes juegan un rol fundamental. El marco imponente de las montañas rodeando a los viñedos hace de los miradores y jardines un espacio ideal para la introspección y el relajamiento.

Todos los establecimientos cuentan con programas propios o tercerizados a través de los cuales los huéspedes pueden vivir la experiencia de la roca y el sol más de cerca, como cabalgatas, trekking, mountain bike o rafting.
Si bien la idea de establecer una relación intima entre turismo e industria vitivinícola se gestó en Europa y Estados Unidos (California), las bodegas argentinas han entendido el concepto y actualmente las propuestas tienden a alcanzar las exigencias del turismo internacional más exigente. En este sentido se busca conjugar actividades que incluyen la hotelería, la gastronomía y el conocimiento profundo del vino. Las visitas internacionales provienen en su mayoría de Europa y los Estados Unidos.
Las tarifas de alojamiento varían entre los 60 y los 150 dólares por noche.
Los expositores recalcaron que las superficies de la fracciones deben ser de entre 20 y 30 hectáreas mientras que los valores de comercialización de este tipo de hectáreas hoy ronda los 25.000 dólares.
Manuel Otero*
oteroinmobiliaria@speedy.com.ar
Santiago Debé**
sdebe@supernet.com.ar
* Actualmente es presidente de la FIRA (Federación inmobiliaria de la República Argentina), socio fundador de FIABCI, Martillero público, Master en Dirección de Empresas (IAE), integrante del Tribunal de Tasaciones de la Rep. Argentina.
** En la actualidad es secretario general, ex-presidente y fundador de FIRA. Ex-presidente durante 5 períodos de la Cámara Inmobiliaria de Mendoza y actual secretario.
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