La financiación se hace necesaria en los distintos eslabones de la actividad productiva de la construcción. Desde el desarrollador y/o empresario constructor, hasta el usuario final necesitan del apoyo crediticio para llevar adelante o concretar su proyecto.
En el último eslabón de la cadena, el comprador de la primera vivienda recurre o bien a la financiación que pueda otorgarle el vendedor o al crédito hipotecario que le facilita y adelanta el dinero para hacer frente a su necesidad actual en función de la expectativa de sus ingresos futuros, abonando un plus (interés), por el riesgo que involucra dicho adelanto , entre otras cosas, a su prestador .
El crédito hipotecario bancario destinado al individuo, es el gran motor necesario para impulsar a su vez la construcción de viviendas destinadas al sector socioeconómico medio del sistema.
Actualmente el Banco de la Nación Argentina y el Banco Ciudad son las dos entidades que cuentan con líneas de crédito hipotecario, y que han tomado la iniciativa del sistema financiero. Esto, en principio es valioso, pero veamos quien estaría en condiciones de acceder analizando algunos ejemplos de la línea vigente del B.N.A.:
1) Para comprar un departamento de tres ambientes de unos 65 m2 en una zona media de Capital Federal (a U$S 550 por m2) hacen falta aproximadamente U$S 35.750. Si el interesado en la compra busca financiar el 80 % (límite máximo) del monto de compra a 15 años (también plazo máximo), deberá abonar una cuota mensual de $ 1.400 aproximadamente, y para que el crédito le sea otorgado deberá contar con un ingreso mínimo de casi $ 4.700 mensuales.
2) Supongamos que la vivienda a adquirir sea una casa suburbana estándar de $ 60.000. Si también se busca el financiamiento máximo del 80 %, es decir $ 48.000, deberá pagarse en forma mensual una cuota de $ 845 y el salario del interesado debe ser no menor de $ 2.800.
3) Veamos, de acuerdo a los últimos datos sobre el nivel de salarios del INDEC, a que monto de crédito máximo se podría acceder y con él a que vivienda podría aspirar un asalariado:
Para Capital Federal y de acuerdo al ingreso medio $ 864 informado por el ente de estadísticas oficial, el más alto de la República Argentina, sólo se puede abonar una cuota de $ 259 que corresponde a un crédito de unos $ 14.700. Si con este monto se busca cubrir el 80 % del precio de una vivienda, el costo de la misma no debería superar los $ 18.375 equivalentes a poco más de U$S 6.300 ( a 2,90 $ por dólar). Con dicho monto resulta imposible la adquisición de una vivienda que a su vez cubra los requisitos exigidos por el Banco.
De los ejemplos anteriores, vemos que las líneas de crédito implementadas distan mucho de cumplir una función social de apoyo a la vivienda, ya que sólo son viables para un pequeñísimo porcentaje de la población que reúna los ingresos y requisitos exigidos.
La explicación de los Banqueros sobre que no hay interés en la toma de créditos por parte de la demanda suena lógica, ya que con las tasas, requisitos y antecedentes exigibles, como viéramos más arriba, se restringe la demanda potencial que por otro lado se pide que aparezca.
Para volver a recrear el incipiente mercado de crédito bancario en nuestro pais, es necesario refundar ante todo LA CONFIANZA, que sólo se erige sobre los pilares de la EQUIDAD Y LA HONESTIDAD , sustentados por un MARCO JURÍDICO, económico y político que ampara estas cualidades y castiga a aquellas que atentan en su contra.
© ReporteInmobiliario.com, Octubre 2003.
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