Muchos profesionales del mercado de segunda mano lo han percibido claramente: «Madrid está funcionando al 50%. El día del atentado la actividad fue prácticamente nula en nuestra compañía, y al día siguiente igual», dicen desde la inmobiliaria Look & Find.
«El descenso de llamadas para obtener información sigue hasta el día de hoy, 17 de marzo; pero esperamos que en siete u ocho días todo vuelva a la normalidad», añaden desde esta franquicia. La inmobiliaria Gilmar constata la misma experiencia, e incluso puntualiza más: «En Madrid capital ha habido un 43% de llamadas menos, y un 35% menos en nuestras oficinas del extrarradio.
Cuanto más próximo se está al lugar del atentado, mayor es el impacto y menor la actividad».
Esto no implica que, de cara al futuro, vaya a haber cambios en el mercado, según coinciden en apuntar las fuentes consultadas.
«Es una consecuencia emocional inmediata y momentánea. La gente tiene la cabeza en otro lado», añaden desde Look & Find. Además, «al atentado le han seguido las elecciones, lo que ha producido aún más dispersión».
No obstante, «si estaba prevista la firma de escrituras, no se ha pospuesto; lo que se está retrasando es la búsqueda», concluyen desde Look & Find.
La comercialización de vivienda nueva, por su parte, también se ha visto afectada por el duro golpe terrorista. «Nuestra promoción de Las Rozas está paralizada desde el 11-M. Durante los días anteriores al atentado las visitas a la caseta de ventas oscilaban entre cuatro y cinco diarias; a partir del trágico suceso no ha habido ni una más», apuntaba el pasado miércoles
Eduardo Centoira, de la promotora Vemusa Dos. «Sin duda es algo momentáneo. El jueves y el viernes la gente estaba conmocionada... y luego las elecciones. Dentro de este contexto es normal lo que ha ocurrido con la comercialización y no nos preocupa. Esperamos que esta semana que viene todo vuelva ya a la normalidad», añade Centoira.
Las promotoras también destacan, al igual que las inmobiliarias, que cuanto más próximas están las promociones o las oficinas de comercialización al lugar de los atentados, mayor es el shock y más se nota la paralización. «Durante el fin de semana pasado no ha acudido mucha gente a las oficinas de venta de Miramadrid (Paracuellos)», señalan desde Hercesa Inmobiliaria. Muchos de los interesados en esta urbanización proceden de los municipios del
Corredor del Henares. «En cambio, en Arroyomolinos, apenas ha habido variación», añaden fuentes de la compañía.
Tanto la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE) como la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (Asprima) sostienen que los atentados del pasado 11 de marzo en Madrid no han provocado suspensiones o aplazamientos en las decisiones de compra de vivienda. Otra cosa es, como han apuntado numerosas empresas del sector, en la búsqueda.
Segunda residencia
Ésta ha sido la reacción a corto o, mejor dicho, inmediato plazo. Pero, ¿qué pasará a partir de ahora en el mercado de segunda residencia, especialmente el de costa, en el que buena parte de la demanda procede de países extranjeros? ¿Es posible que nuestras playas se asocien con el terrorismo y caiga el mercado de turismo residencial?
Aunque, según coinciden en señalar todas las fuentes «aún es pronto para hacer este tipo de valoraciones», lo cierto es que no parece que vaya a causar demasiado impacto.
«De momento, a nuestras oficinas de la Costa del Sol, tanto madrileños como extranjeros han seguido acudiendo con total normalidad y con la misma afluencia», dicen desde Gilmar.
Esto, como percepción inmediata. A más largo plazo, «España no está ni más ni menos amenazada por el terrorismo que otros países. El atentado ha sido algo desgraciado y puntual y no supone un peligro para el mercado más grave que ETA, y nunca ha influido en el mercado inmobiliario de costa», dice Manuel Martí, secretario general de la APCE.
Por su parte, la profesora de la Universidad de Alicante Paloma Taltavull, no descarta que este atentado concreto cause «un efecto más importante, a tenor de las consecuencias más inmediatas observadas: cayó Iberia y los touroperadores más importantes. Habrá que esperar. Lo único es que el atentado se ha producido en Madrid, y en la capital, a no ser como inversión, los extranjeros no compran inmuebles.
En cualquier caso, dependerá de las medidas de seguridad que se tomen y de la percepción de las mismas que tengan los extranjeros».
Fuente: Diario El Mundo (Madrid)
© ReporteInmobiliario.com, Marzo 2004.
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